Cefalea tensional, dolor de cabeza de origen cervical o migraña
La cefalea tensional –en la clasificación internacional ICHD-3, cefalea de tipo tensional– es la cefalea primaria más frecuente. Suele afectar a ambos lados de la cabeza, se nota como una presión o una opresión, es leve o moderada y no empeora con la actividad habitual. A menudo se acompaña de sensibilidad en los músculos de la nuca, las sienes y la frente. Detrás de ella no hay una única estructura «bloqueada»: influyen, entre otros factores, el estrés, la falta de sueño y una mayor sensibilidad del sistema nervioso a los estímulos dolorosos.
El dolor de cabeza de origen cervical (cefalea cervicogénica) es un problema distinto: su origen está en las articulaciones y los tejidos de la parte alta del cuello. Lo típico es que sea unilateral y no cambie de lado, que empiece en la nuca y se irradie hacia la frente o el ojo, y que lo desencadene el movimiento del cuello o mantener la cabeza mucho tiempo en la misma posición. La migraña, en cambio, puede ser pulsátil y más intensa, empeora con el esfuerzo y a menudo se acompaña de náuseas. Su diagnóstico y tratamiento corresponden al médico, idealmente a un neurólogo; aquí la fisioterapia, como mucho, puede apoyar el tratamiento cuando la migraña se acompaña de molestias en el cuello.
Cómo es la valoración
Empezamos por la anamnesis: dónde duele, con qué frecuencia, cuánto dura cada episodio, qué lo desencadena y qué lo alivia. Ayuda mucho llevar un diario de dolor de cabeza durante unas semanas. También le preguntamos por las señales de alarma y por la frecuencia con la que toma analgésicos. Tomados muchos días al mes, pueden mantener por sí mismos el dolor; en ese caso, el primer paso es hablar con el médico.
A continuación valoramos la movilidad del cuello, sobre todo de las articulaciones cervicales altas, la resistencia de los músculos profundos del cuello, la sensibilidad de los músculos de la nuca, las sienes y la mandíbula y la posición de los omóplatos. Comprobamos si la presión sobre puntos concretos o un movimiento determinado reproducen su dolor de cabeza habitual. Si el cuadro apunta a una migraña o a un dolor que requiere estudio médico, no iniciamos el tratamiento, sino que le derivamos al médico.
Qué ayuda de verdad
En el dolor de cabeza de origen cervical, lo mejor documentado es la combinación de terapia manual y ejercicio: reduce la frecuencia y la intensidad del dolor, también en el seguimiento a largo plazo. En la cefalea tensional, la fisioterapia es un complemento: puede ayudar, pero rara vez basta por sí sola. Igual de importantes son un sueño regular, la actividad física, las pausas en el trabajo con ordenador y la forma de gestionar el estrés.
Las movilizaciones y el trabajo sobre los tejidos blandos alivian las molestias al principio. La durabilidad del efecto la dan los ejercicios de los flexores profundos del cuello y de los músculos del omóplato, junto con una actividad regular, como caminar a paso rápido o nadar. También trabajamos a menudo la movilidad de la columna dorsal, porque su rigidez sobrecarga el cuello. El objetivo son dolores de cabeza menos frecuentes y más leves, normalmente al cabo de unas semanas de trabajo regular, no tras una sola visita.
Cuándo venir y cuándo ir primero al médico
Merece la pena venir cuando los dolores de cabeza se repiten, están relacionados con el trabajo de oficina o se acompañan de una nuca rígida y dolorosa; sobre el cuello en sí hablamos más en la página sobre el dolor de cuello. Si los dolores de cabeza han aparecido hace poco, han cambiado de características o todavía no tiene un diagnóstico, consúltelos primero con un médico. Un dolor repentino y muy intenso es motivo para llamar de inmediato al 112. Puede concertar una cita a través de la página de Contacto.