¿Qué es la fisioterapia de la ATM?
La fisioterapia de la ATM se ocupa de la articulación temporomandibular, de los músculos masticatorios y de su relación con el cuello y la postura de la cabeza. Las molestias en esta zona se denominan trastornos temporomandibulares, y con más frecuencia se deben a músculos sobrecargados y a determinados hábitos que a una lesión de la propia articulación. Explicamos más sobre los síntomas y las causas en la página sobre el dolor de la ATM.
No tratamos la oclusión ni los dientes. La férula de descarga y los tratamientos de ortodoncia o de prótesis dental son decisiones del dentista; nosotros trabajamos con los músculos, el movimiento de la mandíbula y los hábitos que mantienen las molestias.
¿Para quién es?
Conviene acudir a fisioterapia de la ATM si:
- le duele la zona delante de la oreja o los músculos de la cara al comer, hablar o bostezar,
- la mandíbula le cruje, da saltos o se desvía hacia un lado al abrir la boca, sobre todo si va acompañado de dolor,
- no puede abrir bien la boca o nota que la mandíbula «se bloquea»,
- aprieta o rechina los dientes, de día mientras trabaja o de noche, y por la mañana nota cansados los músculos masticatorios,
- tiene dolor en las sienes y dolores de cabeza que empeoran después de apretar los dientes, a menudo junto con cefalea tensional o dolor de cuello y nuca,
- va a empezar, está realizando o ha terminado un tratamiento de ortodoncia o de prótesis dental, y su dentista le ha recomendado trabajar los músculos masticatorios.
Cuando las molestias pueden deberse a los dientes, a los senos paranasales o a un proceso inflamatorio, primero le derivamos al dentista o al médico.
¿Cómo es la visita?
- Anamnesis: le preguntamos cuándo le duele, qué empeora las molestias, si aprieta los dientes, cómo duerme, su nivel de estrés y los tratamientos dentales que ha recibido hasta ahora.
- Valoración: evaluamos la trayectoria y la amplitud de apertura de la boca, los movimientos laterales de la mandíbula, los chasquidos de la articulación y la sensibilidad de los músculos masticatorios, así como la movilidad de la columna cervical y la posición de la cabeza.
- Tratamiento: terapia manual de los músculos maseteros y temporales desde el exterior y, si es necesario, también desde el interior de la boca (con guantes desechables y con su consentimiento), además de movilizaciones de la articulación temporomandibular y de la columna cervical. En algunas personas se complementa con punción seca de los puntos sensibles de los músculos.
- Ejercicios y educación: ejercicios para controlar la trayectoria de apertura de la boca y la movilidad de la mandíbula, la posición de reposo correcta («labios juntos, dientes separados, lengua en el paladar»), formas de detectar durante el día cuándo aprieta los dientes y técnicas sencillas de relajación, como la respiración tranquila.
Cuántas visitas y qué puede esperar
La mayoría de los trastornos temporomandibulares remiten con un tratamiento conservador: ejercicios, terapia manual y cambio de hábitos. Los estudios indican un efecto moderado de la fisioterapia, sobre todo en el dolor y en la amplitud de apertura de la boca. Normalmente esto supone unas pocas visitas a lo largo de 6–10 semanas, cada vez más espaciadas. El tratamiento en camilla alivia las molestias, pero la duración del efecto depende de lo que haga entre visitas.
Los chasquidos sin dolor y sin limitación del movimiento son frecuentes y por lo general no requieren tratamiento: no es necesario «eliminarlos».
Colaboración con el dentista
Los mejores resultados se obtienen con la colaboración: el dentista valora los dientes y la oclusión y decide sobre la férula, y nosotros nos encargamos del tratamiento muscular y los ejercicios. Si tiene un médico o dentista de referencia, tendremos en cuenta con gusto sus indicaciones. Puede reservar su cita a través de la página de contacto.