De dónde viene el adormecimiento de la mano
El túnel carpiano es un espacio estrecho en la cara palmar de la muñeca por el que pasa el nervio mediano junto con los tendones flexores de los dedos. Cuando aumenta la presión dentro del túnel –por hinchazón, engrosamiento de las vainas de los tendones o por mantener la muñeca flexionada durante mucho tiempo–, el nervio recibe peor riego y empieza a reaccionar con hormigueo y adormecimiento. Lo típico es que afecte al pulgar, al índice, al dedo corazón y a parte del anular, y que respete el meñique.
Al principio los síntomas aparecen de forma intermitente: por la noche, por la mañana o al sujetar el móvil o el volante. Con el tiempo pueden volverse constantes, y eso ya es una señal de que el nervio está más comprimido y hay que actuar con más rapidez.
El síndrome del túnel carpiano es más frecuente en mujeres –también durante el embarazo–, en personas de mediana edad y en personas con diabetes o enfermedades de la tiroides. No es solo una «enfermedad de informáticos»: el trabajo con ordenador puede agravar los síntomas, pero el problema está más relacionado con el trabajo físico con herramientas vibratorias o con un agarre fuerte y repetitivo.
Diagnóstico y diagnóstico diferencial
El diagnóstico se basa en la anamnesis y la exploración clínica. Comprobamos qué dedos se duermen, cómo está la sensibilidad, cuánta fuerza tienen los músculos del pulgar y si las pruebas de provocación reproducen los síntomas. Igual de importante es lo que buscamos más allá de la muñeca: el adormecimiento de los dedos a menudo se debe a la irritación de una raíz nerviosa en la columna cervical, y a veces ambos problemas coexisten. Si la valoración apunta al cuello, enfocamos el tratamiento como en la hernia discal cervical. En cambio, el dolor en el lado del pulgar que aumenta con los movimientos de la muñeca, sin adormecimiento de los dedos, apunta más a menudo a una tenosinovitis de De Quervain.
Si el cuadro no está claro, los síntomas son intensos o se plantea la cirugía, el médico solicita un estudio de conducción nerviosa. El adormecimiento constante, el aplanamiento de los músculos de la base del pulgar y una clara pérdida de fuerza en el agarre son motivos para acudir sin demora al médico o al cirujano de mano; en esa situación, el tratamiento conservador por sí solo puede no ser suficiente.
Tratamiento conservador
En los casos leves y moderados, la base es una férula nocturna que mantiene la muñeca en posición neutra. A ello se suman ejercicios de deslizamiento del nervio y de los tendones, que mejoran su desplazamiento dentro del túnel, y la terapia manual de los tejidos de la muñeca y el antebrazo. No espere un efecto inmediato: el nervio responde despacio, y la mejoría suele valorarse tras unas semanas de tratamiento constante.
La fisioterapia no va a ensanchar el túnel carpiano, pero puede reducir la compresión que provocan las posturas y los hábitos diarios. Por eso, los cambios en su forma de trabajar y de dormir son tan importantes como los ejercicios. Los ejercicios de deslizamiento neural se hacen con suavidad, sin provocar un hormigueo intenso; si después los síntomas aumentan, reducimos el rango y el número de repeticiones en lugar de «forzar» el nervio.
Ergonomía y cuándo venir
La muñeca doblada hacia atrás sobre el borde de la mesa, el ratón demasiado lejos, el móvil sujeto durante horas con una sola mano: son detalles que se suman y dan como resultado muchas horas de compresión al día. En la visita revisamos cómo está organizado su puesto de trabajo y planificamos pausas y ejercicios breves para hacer en la mesa. Si desde hace unas semanas se despierta por la noche con la mano dormida, no espere a que los síntomas se vuelvan constantes: el tratamiento iniciado a tiempo da los mejores resultados. Puede concertar una cita a través de la página de Contacto.