Qué ocurre en la muñeca
Dos tendones responsables de separar y extender el pulgar discurren juntos por un túnel estrecho en el lado del pulgar de la muñeca (el primer compartimento extensor), sobre la apófisis estiloides del radio. Cuando se sobrecargan con movimientos repetitivos del pulgar combinados con la inclinación de la muñeca, su vaina se engrosa y el túnel se queda demasiado estrecho. Los tendones rozan contra sus paredes y cada movimiento del pulgar empieza a doler.
El nombre «tenosinovitis» es tradicional: en realidad predomina el engrosamiento de los tejidos, no una inflamación clásica. Por eso el frío y el reposo por sí solos rara vez resuelven el problema si no cambia la forma de usar la mano.
Madres recientes, el móvil y el trabajo manual
La tenosinovitis de De Quervain es especialmente frecuente en mujeres durante los primeros meses después del parto. La carga se acumula al levantar al bebé por las axilas con el pulgar muy separado y al sostenerlo con un solo brazo mientras se le da de comer, a lo que se suman los cambios hormonales y la hinchazón propios del periodo que rodea al parto. El segundo gran grupo lo forman las personas que pasan muchas horas al día deslizando el pulgar por la pantalla del móvil o que trabajan con las manos en reformas, en el jardín o con herramientas.
El denominador común es sencillo: el pulgar hace muchas repeticiones en separación y, al mismo tiempo, la muñeca se inclina hacia los lados. Si a esto se suma un cambio repentino –el nacimiento de un hijo, un nuevo proyecto en el trabajo, la temporada de jardinería–, los tendones no tienen tiempo de adaptarse. Por eso, en la visita le preguntamos con detalle qué cambió en su día a día en las semanas anteriores a la aparición del dolor, porque ahí suele estar la clave de una mejoría duradera.
Valoración y tratamiento
El diagnóstico se basa en la exploración. La prueba principal es la de Finkelstein, en la que, sujetando el pulgar, inclinamos la mano hacia el dedo meñique. La conocida prueba de Eichhoff, con el pulgar cerrado dentro del puño, da con más frecuencia falsos positivos, por lo que no la consideramos determinante. También exploramos la articulación de la base del pulgar, porque su artrosis duele en una zona parecida, y si hay entumecimiento de los dedos descartamos un síndrome del túnel carpiano.
Empezamos el tratamiento descargando el pulgar: una férula que lo inmoviliza y un cambio en la forma de agarrar. Como apoyo utilizamos el kinesiotaping y el trabajo sobre los tejidos del antebrazo. Cuando el dolor se calma, introducimos ejercicios que devuelven poco a poco a los tendones su tolerancia a la carga. Si tras varias semanas con este enfoque no hay mejoría, le derivamos al médico, que puede valorar una infiltración y, rara vez, una intervención.
Cómo descargar el pulgar en el día a día
Lo que más cambia las cosas es la forma de levantar al bebé: con las manos planas bajo las nalgas y la espalda, en lugar de cogerlo por las axilas con el pulgar separado. Conviene sujetar el móvil con las dos manos o manejarlo con el índice de la otra mano, y evitar retorcer y apretar con fuerza en las tareas domésticas. Estos pequeños cambios a menudo aportan más que la propia terapia en la clínica. Al dar de comer al bebé, es mejor apoyarle la cabeza en un cojín en lugar de en la mano, y llevar las bolsas de la compra pesadas con las dos manos o colgadas del antebrazo, no solo con los dedos. Es habitual notar menos dolor en las actividades cotidianas al cabo de pocos días, y una mejoría clara suele aparecer tras unas semanas, aunque con una sobrecarga importante la recuperación lleva más tiempo. Si el dolor dura más de dos semanas, pida cita a través de la página Contacto.